Bienvenidos a Cobijo camijanes, un blog que intenta mostrar la diversidad de fauna en su estado y hábitat natural

domingo, 22 de febrero de 2015

Los inviernos de la meseta castellana

Las tierras de la meseta castellana parecen eternamente monótonas, secas y sin aparentes cambios. Sin embargo, mas allá de esa idea preconcebida, se trata de una región que alberga algunas especies faunísticas interesantes, sobre todo teniendo en cuenta las condiciones de escasez, de refugio y alimento, sin pasar por alto la dureza meteorológica. Un clima sustancialmente duro por sus elevados contrastes térmicos y su aridez, provoca una difícil supervivencia para sus habitantes.
Durante este invierno, nos hemos dedicado a conocer un poco más las especies de animales más representativas que en esta estación del año residen, visitan o se mueven por las comarcas que forman este enclave geográfico del noroeste de la península ibérica.
Una de las ideas principales de este post es resaltar aquellos patrones de movilidad que pueden efectuar las diferentes especies de aves durante el invierno. Para ello, hemos resaltado los siguientes parámetros: sedentarios, desplazamientos por la propia meseta, estacionarios, invernantes y pasos en migración.


Avutarda / Otis tarda / Great bustard  en la estepa castellana


Quizás una de las aves más emblemática de este ecosistema de extensos campos, mesetas y cultivos, sea la avutarda. Con su imponente aspecto atigrado, se mueve en bandadas en busca de alimento. Aunque parezca una especie que se pueda encontrar siempre en los mismos enclaves de la estepa castellana, su patrón de movilidad se podría considerar más bien de semisedentario. Efectúa pequeños movimientos, que van desde varios km hasta los 200 km de distancia en algunas ocasiones, todo ello es debido a la disponibilidad alimentaria. 
Las avutardas son especialmente conocidas por ser la especie de ave voladora más pesada del mundo. Lo que supone decir que actualmente es el ser vivo capaz de mover más peso, hasta 16 kg, a través del medio aéreo (sin ayuda externa).


El vuelo del ave más pesada capaz; Avutarda / Otis tarda / Great bustard


Si la avutarda es el perfecto ejemplo del tipo de aves que se desplaza de forma semisedentaria por la meseta, las perdices son el más abundante y claro ejemplo de aves que residen y crían en un mismo territorio.  Con su característico canto invaden de sonidos la meseta, reclamando atención desde los sitios más elevados; que a menudo son rocas, terrones de tierras o pequeñas ondulaciones. Abajo, en los prados y cultivos, esta gallinácea intenta pasar desapercibida mientras rebusca su alimento; ante un peligro, quieta y agachada pretende no ser vista. Curioso es  observarla de cerca y comprobar que luce un colorido bastante llamativo.


Perdiz roja / Alectoris rufa / red-legged partridge


Con el cambio de tiempo, bajan las temperaturas y el frío se hace notar. A la vez que una parte de la avifauna abandona la meseta, comienzan a llegar especies de latitudes septentrionales que migran en busca de alimento y un clima más benévolo. Así se da el caso de los milanos, mientras el milano negro huye al continente africano, su primo-hermano real, aparece para sustituirlo en su atalaya, comerse sus topillos y surcar sus cielos.


Milano real / Milvus milvus / Red kite; en vuelo


De igual manera aparece la avefría. Su nombre parece decirlo todo. Bandadas de varios de estos ejemplares blanquinegros comienzan a invadir los campos para picotearlos sin piedad cuando aparece el frío, las heladas, las nieblas...


Avefría europea / Vanellus vanellus / northern lapwing; en los campos castellanos


Un comportamiento curioso, que se da dentro de algunas especies, es el aumento de población de las mismas durante la época más fría. Al igual que hay aves que sólo podemos observar en la península con el movimiento migratorio invernal, hay otras que a aparte de dicho desplazamiento invernal cuentan con ejemplares residentes que perduran todo el año en el territorio.
Así ocurre por ejemplo con el halcón peregrino. En invierno, su población se ve reforzada en los campos castellanos con los falcos que se acercan del norte del continente, facilitándonos la posibilidad de toparnos con uno. 

Íbamos acabando una jornada de campo cuando el atardecer nos brindó con su magia. El sol ya estaba escondido, sólo quedaba la luz y el color que se va perdiendo segundo tras segundo, De repente, lo que podía ser nada más que un cardo o un matojo fuera de lugar, resultó ser un regalo para la retina al agudizar la vista. Un halcón peregrino se encontraba imponente, en el centro de la inmensa explanada, con sangre en el pico, el buche lleno y plumas esparcidas alrededor, Así es este potente halcón, conocido por todos por su gran velocidad y su mortífera precisión. Pequeño pero matón.


Halcón peregrino / Falco peregrinus / Peregrine falcon; en los campos de Castilla


Intentar acercarse más sería contraproducente, pues estaba claro que la rapaz se había metido un buen festín entre pecho y espalda y su huida ante el acoso habría resultado ser más molesta de lo habitual.

Otra rapaz característica por aumentar su población en esta época del año es la lechuza. La más hermosa de las aves nocturnas; curiosamente blanca pero mortífera en la oscuridad. Ya hemos contado bastante sobre esta especie en entradas anteriores como son sus métodos de caza y demás apuntes interesantes; por lo que dejamos el enlace de este post de rapaces nocturnas pinchando sobre MÉTODOS DE CAZA ó UN BLANCO EN LA OSCURIDAD.
Por ello, aquí no dejamos más que su recuerdo, con esta elegante pose que nos mostró una noche cerrada de grandes nieblas, humedad y frío.


Lechuza común / Tyto alba / Barn owl


Por último, nos queda hablar de aquellas aves que solamente utilizan el medio acuático, como las lagunas que brinda el paraje castellano en algunos rincones, para pararse a descansar o alimentarse. Digamos que se mantienen de paso por el lugar, como cuando nos salimos a un área de servicio durante un largo viaje de autovía. Este invierno, hace una semana aproximadamente, tuvimos la suerte de toparnos con este ejemplar de espátula entre carrizos y espadañas.


 Espátula común / Platalea leucorodia / Eurasian spoonbill; en su ambiente


No son muchas las veces que coincidimos con esta especie tan singular. Destaca por su figura enorme y blanca, pero verla con detalle resalta aún más su particularidad. Su pico grueso y plano, es su arma para comer. Utiliza las aguas poco profundas para meter la mitad de su gran pico en el agua para, con él abierto, moverse de un lado a otro obteniendo los nutrientes necesarios. Es un animal que mezcla caracteres y según se mire da que pensar algo diferente. Por una parte sus ojos son de un color rojo fuerte, que le dan fiereza a su expresión. Por otra, sus largas plumas de la cabeza le dotan de un toque gracioso y divertido. Además como todas las garzas, está dotada de unas largas patas, que de un tono negruzco, le dan ese imponente pero esbelto perfil.


 Espátula común / Platalea leucorodia / Eurasian spoonbill


 Espátula común / Platalea leucorodia / Eurasian spoonbill


La espátula nos dió bastante permiso para hacerle una sesión de fotos. Se veía coqueta y confiada, cosa extraña y que agradece con creces cualquier observador o fotógrafo de naturaleza. Puesto que lo normal es tener 5 segundos para sacar al animal con la cámara o alcanzar a verlo bien con los prismáticos. Casi siempre los nervios y las prisas juegan malas pasadas en estos momentos y el frío que entumece las manos o el vaho que empaña las lentes solo entorpecen más la operación. Es curioso pensar de qué depende que un animal (una vez te ha visto) decida respetarte, marcharse o echarte. Por lo general es un carácter que parece ir atribuido a la especie, pero aún así cada animal es un mundo e incluso cada momento es único; por tanto, la respuesta del bicho siempre es una incertidumbre.

Otra cosa que podemos llegar a odiar los amantes de la naturaleza son las nieblas mañaneras. Te has levantado más temprano que el sol y te encuentras con el panorama de solo poder mirar 10 metros delante de ti. Donde el terreno de las estepas comienza a ondularse, allí donde los campos dan paso a plantaciones de pino de repoblación, son zonas con debilidad para formarse estos tapones blancos entre cielo y superficie. 


Fría mañana castellana


La manera de tomarse todo con optimismo, te hace aprovechar cada situación y sacar lo bueno de ella. Con las nieblas, podemos obtener estampas únicas, que parecen haber salido de cuentos de hadas. Y tienen un hándicap. Siempre esconden algo en su interior. Algo que se va desvelando a medida que el sol sale y calienta la atmósfera, el manto blanco comienza a abrirse y la sorpresa puede ser cualquiera..


Lobo ibérico / Canis lupus signatus / Iberian wolf


Un saludo a todos los amantes de la fauna que os deleitáis con este y otros blogs fantásticos que nos sirven para desconectar de vez en cuando con esas entradas que nos ponen los dientes largos y nos hacen añorar eso que tenemos siempre en mente y que no siempre es posible disfrutar: la naturaleza.




domingo, 1 de junio de 2014

Búho real en Tierra de Campos

La península Ibérica, es una de las regiones geográficas del continente europeo que atesora más variedad de ecosistemas; desde los lugares más bellos y espectaculares a las zonas más inhóspitas y hostiles. Esa riqueza de hábitats se traduce en una enorme biodiversidad, albergando un elevado número de seres vivos que encuentran sus diferentes condiciones óptimas en distintos ambientes para vivir. Por un lado, hay especies que solo se encuentran en entornos naturales muy concretos, debido a que sus patrones biológicos y ecológicos están restringidos a ciertos factores que a su vez son limitantes. Por ejemplo, el urogallo cantábrico sólo se encuentra en bosques atlánticos maduros, donde la masa vegetal no se encuentre fragmentada. Estas grandes superficies boscosas cada día son más escasas, por consiguiente, se está condicionando de manera importante la supervivencia de la especie. Sin embargo, hay otras especies en las que sus requerimientos vitales no son tan específicos, por lo que su rango de abundancia y distribución aumentan. Un ejemplo de este segundo caso es el protagonista de la entrada, el búho real.


Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl


No es la primera vez que hacemos mención sobre la enorme admiración que sentimos hacia esta especie, incluso podemos describirlo casi como obsesión. Hace un par de meses publicamos una entrada sobre el búho real en su ambiente característico, el bosque mediterráneo. Pero poco a poco la ambición ha podido con nosotros y hemos ido siendo tentados a reflejar al gran búho en otro tipo de ecosistemas, donde su abundancia es más bien escasa, pudiéndose contar los ejemplares de la región con los dedos de una mano. Se trata de una zona de grandes contrastes térmicos, donde los veranos parecen el mismo desierto del Sáhara y los invierno nos transmiten el recuerdo de la fría Siberia. Extensas planicies ocupadas principalmente por cultivos de secano y grandes superficies de pinares de repoblación conforman el mosaico de la conocida comarca castellana de Tierra de Campos. Entre las siembras de trigo y cebada se levanta algún esporádico cortado de tanta altura y verticalidad que el esquivo búho real pasa completamente desapercibido.


Hábitat en Tierra de Campos del búho real / Bubo bubo / Eagle-owl


Nuestro seguimiento sobre el fantasma de la meseta castellana comenzó durante el periodo de celo de la especie, allá por diciembre del año pasado. Numerosas esperas observando cómo el macho aclamaba a la hembra con su ulular característico. Justo en los momentos en que se nos empezaba a quedar la óptica sin luz, una silueta hacía su aparición posándose sobre uno de sus posaderos habituales para posteriormente, bajo la luz de la luna, mostrarse imponente en lo alto de las peñas  . Los días pasaban y los momentos de llamadas amorosas iban a ser sustituidos por un periodo de incubación, en el cuál, la hembra estará dando calor a los huevos mientras el macho está escondido en algún lugar cercano esperando que llegue la noche. A partir de este momento, decidimos dejar pasar un par de meses para volver al mismo lugar. El objetivo era alterar lo menos posible el transcurso del ciclo biológico ya que se trata de una etapa delicada en la que cualquier molestia puede desencadenar en el abandono de la puesta. Dos meses después retomamos nuestro punto de observación para ver qué tal le habían ido las cosas a la pareja de búhos reales.



Al alba, pollos de Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl


En años con una buena disponibilidad alimenticia en los que la abundancia de conejos es buena, la familia de búhos reales puede sacar adelante entre 3 y 4 individuos. La experiencia de los progenitores será clave para el éxito de la pollada. Muchas veces, el distinto tamaño entre los pequeños es notable, ya que no todos salen del huevo a la vez; la diferencia de eclosión entre uno y otro puede ser de un par de días. A parte, no todos comen la misma cantidad de comida, suele haber uno de ellos que es más grande y se apodera del recurso alimenticio. Por eso es tan importante que haya una gran disponibilidad de comida, para que todos tengan bocado.


Adulto y volantón de Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl


Una de las mejores experiencias que todo naturalista puede tener, es el poder ser testigo de cómo las nuevas generaciones de diferentes especies van saliendo adelante a pesar de todos los peligros a los que se enfrentan. Cada año se hacen patentes los esfuerzos parentales por sacar adelante a su prole, con una inversión enorme de energía. La disponibilidad de su fuente de alimenticia va a condicionar el éxito de los juveniles, en el caso del búho real, será principalmente la abundancia de conejos.


Volantón recibiendo las enseñanzas del adulto Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl


Una vez que los pollos son capaces de volar, pasan un cierto tiempo, que puede rondar los dos meses, en el cuál siguen siendo alimentados por los padres. Será el paso previo a su dispersión, una etapa en la que tendrán que aprender la mayoría de aspectos y habilidades para poder sobrevivir en un futuro. Mientras que el volantón se va cubriendo de las plumas que le darán el aspecto adulto, una de las primeras prácticas habituales es el perfeccionamiento de la técnica de vuelo. Es frecuente observarlos cómo vuelan de un posadero a otro, bajo la siempre atenta mirada del adulto.



Vuelo del volantón ante la atenta mirada del adulto Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl


Encontrar a esta especie no es tarea fácil, sus hábitos nocturnos y su perfecto mimetismo con el medio hace que sea complicado dar con ellos. Pero si lugar a dudas, el trabajo se ve recompensado cuando una familia como esta te acepta en su entorno. Cuando te dejan ser observador de sus dificultades, sus progresos y su belleza.
La figura del porte adulto encaramado al corte vertical del terreno nos sirve como final de la historia de esta especie tan emblemática que esperemos se repita año tras año. Esperando con ansia sus cacerías nocturnas, con el pico aún ensangrentado de la noche anterior, el gran búho esperaba un rojo atardecer típico de la comarca cuando las nieblas difuminan los rayos del sol poniente.


En su ambiente escarpado, con las últimas luces el Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl


Muchas gracias a todos los lectores por seguirnos. Un saludo y hasta la siguiente.


miércoles, 14 de mayo de 2014

Secretos de la vida del oso pardo cantábrico.

La observación y el seguimiento de fauna siempre requiere de una tercera parte crítica y objetiva que juzgue los hechos acontecidos. Muchas veces, las respuestas que damos a multitud de preguntas que nos hacemos permanecen latentes hasta un momento posterior en el cual hayamos una solución. En otras ocasiones, simplemente postulamos hipótesis, ya que no conocemos con certeza lo ocurrido. Como la vida en general, cuanto más se conoce o se estudia de una materia concreta, más dudas surgen. Uno de los animales más esquivos y complicados de ver, atesora una serie de secretos relacionados a su etología. Comportamientos poco frecuentes, rara vez filmados o fotografiados en libertad en la península Ibérica, debido a la dificultad que entraña y la escasez del animal. En este post, queremos hacer referencia a dos de esos secretos de la vida del oso pardo: el celo múltiple y la capacidad para cazar de la especie.


Celo múltiple de dos hembras y un macho de Oso pardo / Ursus arctos / Brown bear mating season with two females and one male.


Observando el poderío de los osos copulando en lo alto de las peñas al amanecer, sin lugar a duda, podemos afirmar que uno de los mayores espectáculos que regala la fauna ibérica es el celo del oso pardo. Si ya de por si, ver un individuo solo campeando por los bosques de la cantábrica es alucinante, el poder ser testigo de un momento tan especial e íntimo para la vida de cualquier especie es algo mágico y único. Durante este periodo, los machos recorren y merodean el territorio de las hembras en busca de alguna oportunidad. La receptividad de éstas va a estar ligada a tan solo unos 25 días de media y no todas van a estar dispuestas. Las osas con crías del año o las hembras sexualmente inmaduras no entran en este juego amoroso. La situación frecuente es que un macho adulto, de buen tamaño, se aproxime a su elegida y la olfatee los cuartos traseros para comprobar la receptividad de ésta. Si la osa acepta, pasarán unos días de amor osero en el que fundamentalmente se dedicarán a alimentarse y copular.


Cópula de Oso pardo / Ursus arctos / Brown bear mating


Sin embargo, hay situaciones en las que se pueden encontrar varios individuos interaccionando entre sí por el derecho a copular. A esta situación se la conoce como celo múltiple, pudiendo congregar varios osos a la vez, desde varios machos batallando por una hembra hasta grupos reducidos de féminas que esperan una oportunidad. No es lo habitual, pero cuando ocurre se pueden llegar a vivir momentos tensos, sobretodo si los dos osos son de tamaño parecido. Llegados a ese punto, si son machos, comenzarán a arrastrar los genitales por los prados para marcar y advertir así de su presencia. También es frecuente que caminen de forma imponente, para mostrar su tamaño. Si ninguno de cede, se producirá un enfrentamiento entre ellos. Cuando un oso es mas corpulento que su rival, una simple mirada o postura hace cambiar de dirección al juvenil.


Celo múltiple de dos machos y una hembra de Oso pardo / Ursus arctos / Brown bear mating season with two males and one female.


Bastante más infrecuente es encontrarse varias hembras junto a un macho. Se cree que el carácter promiscuo que muestran las osas durante este periodo podría ser un método para evitar ataques infanticidas de machos hacia hembras con crías, ya que estos reconocerían a la hembra con la que copularon y con ello pensarían que las crías son descendencia suya.
A continuación, os mostramos un vídeo que resume los diferentes casos de celo que se pueden dar. Aunque las imágenes hablan por si solas; adelantamos que en él se aprecia una cópula normal, un celo múltiple de dos machos y una hembra y otro celo múltiple de dos hembras con un macho.


Diferentes tipos de cópula del Oso pardo / Ursus arctos / Brown bear
(Aumentar calidad a 1080 HD)


Si hay una característica que define a este enigmático animal es su dieta omnívora. Desde brotes tiernos e insectos en primavera, bayas en verano, bellotas y hayucos en otoño, pasando por carroña de vez en cuando. Aunque tenga una mandíbula con unos dientes diseñados para comer carne, su fisiología externa no está especializada para la caza, a diferencia de lobos o linces. Sin embargo, hay algunos osos que han desarrollado esa habilidad a la hora de capturar crías de corzos o rebecos, siendo un echo poco frecuente y muy puntual. Aprovechan estas fechas en donde los ungulados acaban de tener a sus crías, las cuales no están muy espabiladas. En una de nuestras jornada de campo, observamos a una osa que tenía cierta querencia a perseguir rebecos por las rocas. Nosotros no le dimos mucha importancia, ya que los rebecos están perfectamente adaptados a escalar, subir y saltar entre peñas, y parecía imposible que lograse cazar uno. A la mañana siguiente, volvemos a encontrarnos con la misma osa realizando la misma operación. La seguimos con detenimiento hasta que llega un momento en el que desaparece de nuestro campo visual. Se había ocultado tras un cortado rocoso. A los 5 minutos, Dani rompe el silencio diciendo "la osa ha cazado un rebeco y lo lleva entre su mandíbula"!!!!!!. Preparamos el equipo para poder inmortalizar ese momento tan especial y aunque no nos dio tiempo a grabar a la osa caminando con el rebequín, si que conseguimos plasmar en el siguiente vídeo cómo se alimenta de él.


 Oso pardo / Ursus arctos / Brown bear comiendo una cría de rebeco
(Aumentar calidad a 1080 HD)



Como comentamos al principio, un hecho que no se ha visto directamente no se puede corroborar ni afirmar nada. Simplemente hacer una hipótesis de lo que posiblemente ocurriese. Llevábamos 2 días viendo como la osa corría a los rebecos y cinco minutos antes de que apareciese con la cría de rebeco entre la mandíbula estaba persiguiéndolos. Probablemente lo que pudo ocurrir fue que uno de esos rebequines se despeñase o tropezase al verse asustado o sorprendido por la osa, ya que varias veces intentaba capturarlos al acecho.

Son momentos únicos, que nos hacen recordar que todavía nos quedan pequeños enclaves en nuestra geografía, donde la naturaleza transcurre ajena a todos los problemas, manteniendo su estado más salvaje. Un lugar donde merece la pena perderse, abrir los ojos y disfrutar de todo el ecosistema en sí, desde los macroinvertebrados acuáticos, pasando por toda la flora, hasta los grandes mamíferos. Lugares muy escasos y a la vez muy sensibles, y que necesita del esfuerzo de todos los gremios para que se conserve.

Como siempre que se tratan especies sensibles, las imágenes y los vídeos están tomados a gran distancia mediante la técnica del digiscoping, encareciéndose parte de la calidad de las fotografías, pero a su vez permitiendo la obtención de escenas como estas sin causar ninguna molestia a la especie.

Esperamos que hayáis disfrutado la entrada. Un saludo a todos y gracias por visitarnos.


domingo, 20 de abril de 2014

Primavera en la Cantábrica

Como el despertar de un león, los bosques de las montañas rugen de jovialidad tras los deshielos y las bajas temperaturas. Sin duda, la primavera es una época de máxima vitalidad en aquellas zonas donde las inclemencias meteorológicas han dificultado el desarrollo de la vida durante los meses más fríos.
Observando la flora podemos ver cómo se acerca la nueva estación a las cumbres boscosas de la Cordillera Cantábrica. Las hayas a pie de monte se muestran poderosas con las primeras hojas, mientras las que se encuentran a mayor altura aún lucen tímidamente sus brotes. Aunque oficialmente ya haya transcurrido un mes de primavera, por estos lugares es ahora cuando se empieza a hacer notar.
Podríamos decir que el calendario de los animales da la entrada al nuevo año por estas fechas, en primavera, que es cuando empieza la explosión de vida. Todos los seres vivos despiertan y lo hacen con ganas y esperanza. Unos lo hacen físicamente como los mamíferos que despiertan del letargo invernal o los árboles de hoja caduca, que hasta ahora parecían muertos; otros simplemente lo hacen de forma psicológica, dejan de vagar sin rumbo y se centran en cuidar de las crías recién llegadas al mundo o fijan su atención en encontrar pareja.
Ya hemos advertido varias veces en este blog lo curioso que resulta pararse a escuchar en un entorno natural. La primavera no entra solo por los ojos, lo hace también a través de los olores que desprenden las flores o los sonidos que provoca la reciente actividad de la fauna local. Sin más preámbulos, y en este idílico entorno, aparece un canto de ave estridente y poco frecuente. El pito negro hace sus llamadas territoriales y todo el bosque se para a escuchar. Sus señales de presencia son visibles en los troncos agujereados de las hayas muertas más grandes, pero, como una sombra sus limitadas apariciones dejan mucho a la imaginación. Con sus escasas 300 parejas estimadas en la Cordillera Cantábrica según SEO, su porte negro salpicado de rojo y esbelto, es todo un icono de estas montañas.


Hembra de pito negro / Dryocopus martius / Black Woodpecker.


Quizá atribuimos esta especie más a los Pirineos, donde su población es bastante más elevada, con unas 1100 parejas, pero no hay que olvidar que aunque más escondida y menguada, se mantiene una población estable en la cantábrica conviviendo con otras especies delicadas como el urogallo, el oso o la perdiz pardilla.
El recientemente apodado picamaderos negro, también tiene por vecino un ave que aunque no esté amenazada despierta curiosidad fácilmente por su atractivo plumaje.


Macho de camachuelo / Pyrrhula pyrrhula / Bullfinch.


Como una naranja con alas, cuando el camachuelo se posa en las ramas de los árboles a nuestra vista, nos da la vaga sensación de estar frente a un naranjo. Sólo el macho tiene este tono de color tan diferenciado, la hembra con un plumaje de grises apagados puede pasar inadvertida fácilmente.
Como señalamos al principio del texto y queremos hacer ver en el post, la primavera está llena de vitalidad. Es momento de toparse con curiosidades. Si bien es cierto que no conseguimos documentarlo, no queríamos dejar de contar cómo observamos un rebeco persiguiendo a un corzo ladera arriba en lo más profundo de un hayedo maduro. Sorteando troncos y rocas musgosas y pisando esa alfombra de hojas muertas que cubre la sombría del bosque, el corzo ladraba escapando del acoso del otro ungulado. Son situaciones en las que te olvidas de la cámara porque ves que no vas a conseguir nada, y te sientas sobre un tronco caído a deleitarte con la escena.


Rebeco / Rupicapra rupicapra / Chamois, dentro del hayedo tras un corzo.


De esta manera muchas veces se pasa suficientemente inadvertido, sentado y sin necesidad de esconderse demasiado. Hasta una juguetona ardilla trepaba y saltaba entre ramas y troncos llenos de líquenes sin sentir ningún temor.



Ardilla común / Sciurus vulgaris / Red Squirrel, entre líquenes.


Donde el bosque da paso a pequeñas praderas hay cantidad de movimiento de depredadores de micromamíferos que se acercan a cazar y a su vez tienen cerca la suficiente cobertura vegetal para esconderse y desaparecer. Con las frecuentes lluvias y los deshielos de la época, a veces se produce la inundación de madrigueras y galerías de estos pequeños peludos. Situación desfavorable para unos y de provecho para otros, son las pocas ocasiones en la que los topos, aislados en su mundo subterráneo, no tienen más remedio que salir a la peligrosa y desconocida superficie.


Topo ibérico / Talpa occidentalis / Spanish mole

Mientras uno espera toparse con estas casualidades, se pasa inadvertido, sentado, y los acentores que buscan las ramas altas de brezo para lucirse a veces sin darse cuenta, quedan bastante cerca del objetivo.


Acentor común / Prunella modularis /  Dunnock.


Todo este jolgorio faunístico de sonidos aflautados, esencias olorosas y belleza paisajística queda enmascarado cuando surge entre la vegetación el rey indiscutible de estas montañas. Una auténtica joya que pocos países de Europa, sobretodo del marco occidental del continente, tienen el privilegio de atesorar. Un animal que no deja indiferente a nadie, el oso pardo cantábrico.
Hace unos 30-40 años, mucha de las personas que convivían con él lo consideraban una bestia, una especie a la que había que exterminar. Hoy en día, gracias a la labor fundamental de educación ambiental de diferentes asociaciones y naturalistas que han dedicado gran parte de sus vidas a observarlo y estudiarlo, la situación del oso pardo ha cambiado considerablemente a mejor. La mayoría de lugareños ahora lo respetan, siendo este un elemento fundamental a la hora de conservar a la especie. La persistencia de grandes animales como osos, lobos o linces, a parte de una necesaria y estricta protección de su hábitat, necesitan la aceptación de la población local. En este tema, si que se puede hablar de éxito en las montañas cantábricas. No ocurre lo mismo con la pequeña población que queda en Pirineos, que de momento es uno de los factores limitantes para que progrese la especie. 
A día de hoy, el oso pardo cantábrico va esquivando los numeroso peligros que le acechan diariamente y poco a poco su población va aumentando. No por ello es momento de bajar los brazos, sino de consolidar todos esos esfuerzos que se han llevado a cabo durante tantos años para poder seguir disfrutando de esta especie durante mucho tiempo.
Después del letargo invernal el día del oso transcurre tranquilo rebuscando insectos bajo piedras o alimentándose de los frescos brotes primaverales. Es una época en la que deben de obtener el suficiente aporte nutricional para pasar con garantías el periodo del celo.


Oso pardo cantábrico alimentándose en total libertad
(aumentar la calidad del video para disfrutarlo mejor)


Con los brezos floridos, rodeada de altas peñas y siempre en la lejanía, esta osa nos dejó el tiempo justo para inmortalizar con esta estampa la majestuosidad de esta imponente especie.
Esperemos que podamos disfrutar todos de esta gran estación que es la primavera. Gracias por comentar, leernos o simplemente echar un vistazo a las fotos, saludos.

 

 Hembra de oso pardo cantábrico / Ursus arctos / Brown bear.


martes, 4 de marzo de 2014

Búho real: el gran deseado.

A lo largo de los años, la observación de diferentes especies que nosotros consideramos especiales, nos van regalando momentos maravillosos que quedan perfectamente grabados en lo más profundo de nuestra memoria. A parte de la mera observación, poder ser testigos de hechos poco frecuentes en la etología del animal, es un auténtico regalo que ofrece la naturaleza.

Cada uno de los que disfrutamos con la observación de la naturaleza tiene una cierta apetencia a determinadas especies que por un motivo u otro las hacen especiales. Nuestra debilidad, a parte de los mamíferos, son las rapaces nocturnas y concretamente el búho real. Los búhos y lechuzas poseen unas características tan especiales, ya sean morfológicas o etológicas que marcan la diferencia con cualquier otro grupo de animales. Desde una vista prodigiosa adaptada a la oscuridad, hasta una sensibilidad auditiva extraordinaria, pasando por un diseño silencioso en sus plumas. Su perfecta adaptación a la vida nocturna, los hace pasar desapercibidos para muchos y muy querido para unos pocos.


Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl


Nuestra historia con el rey de las nocturnas comienza hace bastantes años, cuando  ese "uú-hu",que tanto interés despertó en nosotros, retumbaba en las oquedades de una antigua cantera de caliza. Al ser un ave con una distribución ligada a ambientes mediterráneos, nunca hemos podido dedicarle el tiempo que nos hubiese gustado, ya que donde vivimos es prácticamente inexistente. Es por ello, que cuando tenemos la oportunidad de viajar al centro y sur peninsular, aprovechamos para dedicarle ese tiempo que se merece. Este año, nos surgió la oportunidad de poder pasar un cierto periodo de tiempo entre los bosques mediterráneos mejores conservados de la península. Una oportunidad única que no podíamos desaprovechar.


Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl, escondido pero observador sobre el gran madroño.


Si la observación de esta rapaz es complicado de por si, el poder fotografiarla en su ambiente tiene su cosa. El hecho se demuestra en que no son muy abundantes las imágenes de esta especie en su entorno natural, ya que muchas fotos que circulan por internet son en condiciones controladas de individuos que utilizan para cetrería. El resto de imágenes, que son una minoría, se realizan desde hides o con alta velocidad y tienen una calidad descomunal. Nosotros no teníamos, ni tiempo para colocar un escondite, ni material suficiente para hacer sesiones con barreras de infrarrojos, por lo que tuvimos que usar nuestras propias armas. Como ya explicamos en otras ocasiones, la posibilidad que ofrece el digiscoping a la hora de fotografiar especies sensibles es sensacional, debido fundamentalmente a que cubre con creces las grandes distancias a las que cualquier teleobjetivo se queda pequeño. Esta claro que la calidad no es brillante, pero el poder disfrutar del búho en sus quehaceres diurnos sin la más mínima molestia es para sentirse más que satisfecho.


Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl , con su mirada penetrante


No se puede dejar de sentir admiración por una especie que sólo es visible diez minutos al día. La jornada empieza cuando el sol se ha acostado y la penumbra empieza a ganarle la batalla a la luz. Entonces el búho real abandona su escondite diurno para desperezarse mientras otea desde algún alto rocoso. Sus ojos naranjas escudriñan el terreno, y pasados cinco minutos, se pierde en un vuelo rápido y silencioso, y comienza la caza. La principal presa de este gran búho es el conejo; pero son muchos los habitantes del bosque mediterráneo que temen sus garras (hemos llegado a saber de restos de águila real o halcón peregrino en un nido de un búho real en la provincia burgalesa). Oído, vista, destreza y fuerza ponen a prueba a todos aquellos seres que vagan bajo el manto negro de la noche. Para cuando el horizonte clarea, el matarife vuelve a su zona de descanso. Antes de volver a su santuario, vigila de nuevo desde las altas rocas y se pavonea durante escasos cinco minutos. Una vez que todo está controlado con un rápido vuelo vuelve a su rama donde pasar inadvertido durante sus siestas y tareas de acicalamiento con las que mantener sus armas a punto.



Para más calidad, ver el vídeo en HD a 1080 megapíxeles a mayor tamaño. Para ello pinchar en el símbolo de youtube, ya que por defecto se muestra con la peor calidad


En esta entrada hemos querido destacar su carácter más natural. Con el vídeo expuesto, esperamos que podáis sentir la magia de este superdepredador nato de la noche que durante el día trata de pasar tranquilamente desapercibido.
Saludos a todos y gracias por leernos, esperamos que las visitas sean agradables o al menos tengan un ápice de interés.


viernes, 10 de enero de 2014

Tres conocidos coloridos

Son muchas las especies de aves que residen o pasan un cierto periodo del año en nuestro país, se habla de unos aproximadamente 550 taxones diferentes catalogados en España entre nidificantes, estivales, invernantes, migradoras en paso, accidentales e introducidas. Esta enorme diversidad alada se debe fundamentalmente a la buena disposición biogeográfica de la península Ibérica y a la gran cantidad de diferentes ecosistemas que alberga este país, siendo un auténtico paraíso para cualquier amante de las aves.

Cada especie es especial a su manera y cada una tiene su historia particular a la hora de localizarlas y poder fotografiarlas. En términos generales , la fotografía de aves se complica considerablemente cuando no se utiliza ningún tipo de hides, comederos, muladares, etc. La atracción de aves mediante un sustento alimenticio permite observarlas de cerca y obtener imágenes de gran calidad. Si lo que decidimos es intentar localizarlas y fotografiarlas por nuestra cuenta, sin ningún tipo de atrayentes, todo se vuelve mucho mas tedioso y los resultados fotográficos no suelen resultar tan relucientes. Pero, las pocas veces que se consigue, hay un componente de satisfacción personal que no se consigue de ninguna otra manera. Para nosotros, la parte del trabajo de campo es igual o mas interesante que la obtención de imágenes y suele ser un ámbito que, a veces, la gente deja de lado, centrándose solo en la consecución de la fotografía perfecta.


Martín pescador / Alcedo atthis / Common Kingfisher.

Hace ya tiempo que andábamos detrás de tres especies de aves que dan bastante juego, fotográficamente hablando. La combinación de colores y las poses que nos ofrecen desde sus perchas, hacen que sea altamente demandadas su captura mediante imágenes. En esta ocasión, el reto consistía en observar a los tres coloridos y fotografiarlos decentemente sin ningún suplemento alimentario, en su ámbito natural. La paciencia y el lento acercamiento hacia ellos iban a ser la clave.


Pito real / Picus viridis / European Green Woodpecker.


Paradójicamente, el pico picapinos, es una de las especies que observamos con más frecuencia, pero nunca tuvimos la oportunidad de fotografiarlo en condiciones, por lo que estas vacaciones nos hemos centrado en él. Han sido unas fiestas especialmente lluviosas por los pinares pucelanos, por lo que los ratos en que el agua daba una tregua eran los más idóneos para la búsqueda y localización de ejemplares. Cuando los rayos de sol emergían entre las nubes, los pícidos se afanaban en la búsqueda de alimento.


Pico picapinos / Dendrocopus major / Great Spotted Woodpecker. 


Precisamente, si hay algo que caracteriza a esta especie son sus dotes de picotear y agujerear los troncos de los árboles en busca de insectos xilófagos. Las larvas que se encuentran en el interior de la corteza de los árboles, son su fuente de alimento más importante durante casi todo el año. Si estas escasean, y las condiciones climáticas exigen un extra de grasa en el cuerpo, es cuando añaden frutos secos a su dieta.

Es por lo tanto, durante esta época del año cuando su alimentación se centra más en semillas y frutos secos de donde obtienen: gran parte del poder calorífico y esas pequeñas dosis de grasa necesarias para pasar los fríos inviernos de la meseta castellana. Para ello, se suelen acercar a las periferias y jardines de algunos pueblos donde encuentran con más facilidad ese sustento.


Acercamiento de pico picapinos / Dendrocopus major / Great Spotted Woodpecker.

La conservación de troncos y madera muerta es fundamental y vital para muchos de los animales de nuestra fauna, entre los cuales se encuentran los pícidos. Parece una contradicción que un tronco de un árbol muerto pueda albergar algo de vida, pero en la mayoría de las ocasiones atesoran una mayor biodiversidad que los lugares del mismo ecosistema sin madera muerta. Hongos, líquenes, musgos, carábidos, infinidad de larvas, micromamíferos, incluso aves, encuentran refugio en estos auténticos tesoros muertos, sin contar con todas las especies que frecuentan estos lugares para alimentarse de sus huéspedes: mustélidos, zorros y como no, el pico picapinos. Este, posee una lengua extremadamente larga y afilada con la que captura a sus diminutas presas. En la imagen que sigue, se ve el inicio del lance, con la lengua a punto de salir.


Pico picapinos / Dendrocopus major / Great Spotted Woodpecker.

Es verdad que otros animales más grandes y más peludos pueden provocarnos una parada en el corazón con un fugaz avistamiento; otros son capaces de sorprendernos con una rápida y espontánea reptación bajo nuestros pies. Pero los que siempre están ahí para recibirnos son las aves, concretamente los paseriformes, los también denominados pajarillos, bañando de colores y musicalidad cada lugar.

El rojo, el amarillo y el azul. Curiosos colores para una fauna ibérica tan acomodada a los tonos pardos.

Muchas gracias a todos por visitar el blog. Un saludo y hasta la siguiente

domingo, 27 de octubre de 2013

Cavernas

Otro mundo se encuentra bajo la superficie. Años y años de ríos desgastando caliza nos ofrecen grandes puertas bajo la superficie. Las más nuevas, se encuentran aún al nivel del agua y por eso, solo son visitables en su periodo menos caudaloso. También existe el caso contrario. Las aguas subterráneas que llevan abriéndose paso entre los diminutos poros internos del terreno afloran en los ríos en aquellos lugares que han sido más permisibles a la disolución de la caliza y que han facilitado el paso del fluido, formándose angostas cavernas. Parece mentira, pero todo un ecosistema se forma en estos negros y húmedos lugares. Arañas, mosquitos, caracoles, hongos y vertebrados como peces, sapos y murciélagos se cobijan en la total oscuridad tanto diurna como nocturna. Y no es de extrañar, hay recovecos en algunas cavidades que no tienen nada que envidiar del más lujosos spa.


Surgencia semiactiva


Los bichos más grandes enseguida llaman nuestra atención; entran volando, rozándonos la oreja y desaparecen en las tinieblas. No les gusta permanecer cerca de las proximidades del aire libre, alguno queda colgado en la penunmbra de las entradas, pero la gran mayoría buscan lo más profundo y rebuscado de cada cueva para echar el sueñecito.


Murciélago ratonero grande (Myotis myotis).


Cuando penetramos en lo más interno, la primera familia de murciélagos que diferenciamos perfectamente al primer vistazo es el ´murciélago de herradura´, los denominaods Rinolophus por su exclusiva nariz. Son los quirópteros más abundantes de las grutas y cuevas que hemos visitado, podríamos pensar que son prácticamente cavernícolas. Decimos que los distinguimos tan bien porque son los únicos que se cuelgan totalmente de los techos con las garras de sus patas traseras y se cubren con sus vulgarmente llamadas alas (el patagio). Son la típica imagen que se nos viene a la cabeza a todos al oir la palabra murciélago.


Murciélago grande de herradura (Rinolophus ferrumequinum).


Hay gran variedad de murciélagos y dentro de cada familia muchas especies; más de las que podemos pensar. También es muy amplia la distribución y hábitat de los mismo. De esta manera suponen una sorpresa ahí donde se les encuentre. Como se aprecia en la imagen que hay bajo este párrafo, a veces nos pueden llegar a causar ciertos quebraderos de cabeza. ¿Qué haría un murciélago de ribera en una oquedad en lo más inaccesible de una cueva que antaño se utilizaba para encerrar el ganado durante las noches? La respuesta la puede dar el entorno, el clima y las características del refugio. Este tipo de murciélagos puede despistarnos con su nombre. Aunque lo llamen murciélago de ribera, no tiene porque vivir exclusivamente en los bosques de las orillas de los ríos y cobijarse en árboles como lo hacen los nóctulos. Al contrario, es extremadamente fisurícola. Simplemente se le dedica ese apellido ´de ribera´ porque acostumbra a cazar los bichos que se encuentran revoloteando sobre láminas de agua prácticamente estancas. Por tanto, no tardamos en descubrir no muy lejos de su cama diurna, un río que ante los escarpados cortantes se apresaba, y daba a este mamífero un lugar idóneo para vivir.



Murciélago de ribera (Myotis daubentonii) haciendo alusión a su caracter fisurícola.


Para nuestra sorpresa no todo son murciélagos e invertebrados. No es la primera vez que encontramos un sapo especializado en devorar los bichos que invaden las paredes y suelos cavernarios. Principalmente la fuente de alimento es polillas, arañas y babosas. Además el alto grado de humedad acondiciona aún más la calidad de vida de estos sapos de las cavernas.
 
 

Sapo común (Bufo bufo) encaramado en una colada estalagmítica.


Una cosa es irrebatible, observar quirópteros es una gran molestia para la especie. Debemos pensar que entramos en lugares que no hay ni un brillo de luz y con nuestras potentes linternas trastocamos el ambiente.Vamos, que sienten lo mismo que cuando nos despiertan de la siesta levantando la persiana de un tirón... Pero mientras no tengamos aparatos de visión nocturna esta es la única manera de observalos ¿Qué podemos hacer? como siempre dedicarles el mínimo tiempo y cambiar de ejemplar cada poco. Una buena práctica es dedicarse a aquellos que se encuentran más en las afueras, pues su descanso seguramente es más corto, están más activos, y por lo tanto la molestia es menor. Solemos cometer el fallo de centrarnos en el tema luminoso, el ruido es algo que les afecta mucho más, ya que no solo buscan la oscuridad al meterse en las más profundas oquedades, sino también el silencio.
 
 
Murciélago grande de herradura (Rinolophus ferrumequinum) a punto de echar el vuelo.
 
 
Uno puede pensar que la fotografía de murciélagos es una contradicción en si misma con la filosofía que debe tener un naturalista. Pero si se analiza no es así: una observación directa es más lenta y a la larga más molesta que una toma fotográfica con la que muchas veces se obtiene una identificación de la especie. Hay casos que con una imagen podemos otorgarle un nombre y apellido (si se buscan los detalles requeridos para tal ejecución), ahorrándonos esfuerzos mayores como manipular el animal. Es más, si hay quien sigue creyendo después de leer este post, que de alguna manera los murciélagos "se maltratan" por simple afición, que se pregunte cómo pueden llegar a realizarse fotografías de otros animales bajo un nivel de estrés considerable. Hablamos de la manipulación de todo tipo de herpetofauna, de la captura de animales para su fotografía en cautividad, de la ceba incontrolada o de la fotografía de alta velocidad en nidos.
Muchas veces nos encanta ver fabulosas imágenes de gran calidad y no hay que quitar meritos a nadie. Pero también hay que valorar o tener en cuenta las condiciones en que se ha realizado, no es lo mismo fotografiar un liron en plena naturaleza que capturarlo y hacer una maqueta falsa en tu casa. Sin embargo la naturaleza te regala escenarios preciosos, lo único que hay que hacer es buscarlos y romperse un poco la cabeza para encontrarlos.


Murciélago mediterráneo de herradura (Rinolophus euryale) entre jóvenes estalagtitas.

 
Con esta última imagen de un herradura solitario en la techumbre, cerramos la entrada de los grandes olvidados de nuestra fauna. Estos que unos repudian, otros desconocen y los más, simplemente ignoran.
Gracias por la visita, saludos a los lectores.