Cobijo Camijanes

Tu espacio de fauna en su estado y hábitat natural

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viernes, 4 de enero de 2013

Y tú ¿Qué haces aquí?

Durante estas vacaciones de navidad hemos podido realizar diversas salidas de campo por diferentes lugares de la geografía española, y en algunas de ellas pudimos observar especies fuera de lugar. Es decir, especies que en condiciones  naturales no deberían encontrarse allí.
A veces los fenómenos meteorológicos juegan papeles fundamentales en la biología de los animales, adelantando o retrasando sus ciclos vitales. Este invierno por ejemplo, está siendo bastante cálido, como nos lo mostraron algunos animales de los montes de la Alcarria (Guadalajara): Los búhos reales que a 25 de diciembre aún no se les oía su característico bu-hú-uu típico del celo; los buitres leonados, apenas habían comenzado a preparar y reponer sus nidos en los cortados situados sobre un embalse... Pero lo más sorprendente era el movimiento de herpetofauna.



Sapo corredor (Epidalea calamita)

Algunos sapos corredores merodeaban  en las inmediaciones de unas cárcavas a la luz de la luna. Por lo general, son especies que se adaptan bastante bien a diferentes ambientes ya sean litorales, (donde suelen estar activos prácticamente todo el año) o de montaña (con un ciclo anual más reducido, entorno a 8 meses). Pero en el centro peninsular, suelen permanecer inactivos un par de meses, que suelen coincidir con diciembre-enero (normalmente meses fríos y secos).



Sapo corredor (Epidalea calamita) caminando


Sapo corredor(Epidalea calamita) en su ambiente


Este año parece que no se cumplen las expectativas. Este suave comienzo de invierno parece estar dando una prórroga a esas especies que generalmente sufren un cambio de actividad o lugar llegado este periodo. En los pinares pucelanos, las abubillas se agrupan en busca de algún insecto rezagado. Cada invierno que pasa parece ser un poco más cálido y tardío que el anterior y esto anima a que cada año se queden más abubillas en la época más dura y escasa de alimento para la especie. Al parecer algunas de ellas encuentran más rentable, energéticamente hablando, permanecer en la meseta castellana durante el periodo más desfavorable, (arreglándoselas como pueden durante los meses  más fríos en los que escasea su principal fuente de comida) en vez de migrar a África.


Abubilla (Upupa epops)

Dejando la climatología un poco de lado, las dos siguientes especies no deberían estar allí donde las encontramos, en medio de un camino y en la oscuridad de una noche cerrada.



Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)



Totovía (Lullula arborea)

El jóven colirrojo tizón ya se encontraba en su lugar cuando lo vimos, con tremenda quietud parecía creerse que no sería visto encajonado en esa oquedad a nivel del suelo. Pero la totovía para nuestra sorpresa, se comportó como lo haría un chotacabras: apareció volando y se quedó en medio del caminado confiando en su camuflaje, hasta que decidió marcharse.
Cuando algo aparece fuera de lugar, para nada esperas dar con ello y lo normal es llevarse una sorpresa, pero no siempre una alegría. Ayer al mediodía mientras observábamos diferentes aves marinas, vimos aparecer arrastrado por la corriente, un delfín común. Aparentemente no tenía más heridas superficiales que algunas magulladuras, pero pudimos observar como salía sangre de su boca cada vez que el agua entraba y salía de ella, y que tenía la mandíbula inferior partida.



Delfín común (Delphinus delphis) muerto en la playa Gerra (Cantabria)

En algunas situaciones la pregunta que nos surge es ¿Y tu que haces así? Como este macho de ciervo que a 4 de enero caminaba por la montaña palentina sin cuernas (cuando normalmente todos los machos se desprenden de ellas en primavera) y con la lengua fuera. Durante las fuertes disputas de la berrea, algún que otro ciervo puede verse afectado por la rotura de una de las cornamentas, pero nunca habíamos visto un macho sin las dos cuernas a principios de invierno. (Pinchar la foto para ampliar)



Macho de ciervo (Cervus elaphus) sin cuernas a principios de enero



Gracias por esta primera visita y comentarios del nuevo año. Esperamos que hayáis tenido buenas fiestas y una buena entrada de año ¡Feliz 2013!

miércoles, 13 de julio de 2011

Control biológico

Uno de los problemas más frecuentes que se suelen encontrar en los denominados "monocultivos" son las plagas o enfermedades. Las grandes superficies cultivadas (de una única especie), ya sean de cereal o forestal (como pinos y eucaliptos), son uno de los ambientes con mayor potencial para la proliferación y expansión de plagas.
Durante muchos años se ha investigado sobre como se podría minimizar o disminuir las expansiones demográficas de algunos grupos de invertebrados. El método más frecuente y utilizado es la aplicación de productos químicos. En algunas ocasiones se utilizan plagicidas selectivos y otras muchas no, lo que provoca la muerte en cadena de las especies animales que se alimentan de los taxones envenenados. Para combatir estos problemas de contaminación no solo animal, sino también ambiental, surgen algunas técnicas respetuosas con el medio conocido como control biológico. Aunque su ámbito de aplicación es mucho más reducido que el uso de productos químicos, las ventajas que ofrecen son más numerosas y contundentes.
En esta entrada queremos abordar un ejemplo de control biológico basado en la regulación natural por depredadores. Los pinares de pino piñonero de la provincia de Valladolid son monocultivos en los que abunda la procesionaria del pino.



Procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa)


Las explosiones demográficas de esta especie son visibles cuando se encuentran dentro de los bolsones y cuando bajan de los árboles en los meses de primavera (http://cobijocamijanes.blogspot.com/search/label/Procesionaria%20del%20pino). Muchas veces las autoridades gastan cantidades indecentes de dinero en fumigar consiguiendo resultados similares a los que se obtendrían de manera natural.
Estas extensiones de pinos cobijan a multitud de aves insectívoras que se encargan de mantener a raya las poblaciones de mosquitos, orugas y demás insectos. De ahí surge la especial importancia de  proteger a este gremio de aves.
La abubilla es una especialista en depredar a la procesionaria del pino.


Abubilla (Upupa epops)


Cuando dichas orugas salen del bolsón suelen atravesar los caminos de tierra en procesión ocupando todo su ancho. Ni decir tiene, que un coche que pase por el lugar atropellará unas cuantas procesionarias, y las que iban detrás de las ya muertas forman masas a su alrededor por no poder continuar la marcha. Más tarde acabará pasando otro coche por la rodada que dejó el anterior creando un auténtico cementerio para las orugas. Las abubillas del lugar lo saben bien, y en esas épocas frecuentan los caminos en busca del festín que le ha preparado algún conductor.


Abubilla (Upupa epops) y restos de procesionaria en un camino forestal

Abubilla (Upupa epops)


La mayoría son residentes estivales que aprovechan las explosiones demográficas de las especies plaga con el fin de alimentar y poder sacar la prole adelante.
Un grupo minoritario de estas no realizan la correspondiente migración en invierno hacia tierras más cálidas, por lo que han tenido que ingeniárselas para buscar suplementos alimenticios en la época más desfavorable para ellos como es el invierno. (http://cobijocamijanes.blogspot.com/2010/01/abubillas-en-enero.html)
Esperamos que por lo menos haya servido para que se tenga en considerancia a las aves insectivoras.
Saludos a todos los visitantes y gracias por los comentarios.

domingo, 10 de enero de 2010

Abubillas en enero

Ayer día 9 de enero de 2010 en las cercanías de Simancas (Valladolid) vimos la primera abubilla de la temporada. Hay varias cosas que comentar sobre este hecho debido a que es una situación anómala en estas latitudes.

Por lo que hemos observado acerca de las abubillas en la zona de Valladolid es que migran al sur de la península Ibérica sobre el mes de octubre y llegan sobre febrero o marzo dependiendo de la climatología del año correspondiente.


Abubilla (Upupa epops)


Este año observamos la última de ellas a principios de noviembre, alargando un poco más su migración. Eso es debido a que este otoño esta región ha tenido unas temperaturas muy suaves, y con esas temperaturas conseguían fácilmente comida debido a que son insectívoras. Pero lo que no se explica tan fácilmente es el por qué hay algunas de ellas que siguen aquí: 
Puede ser que hayan adelantado su regreso a estas regiones, lo que seguramente conllevaría un adelanto en la puesta de huevos. O puede que haya alguna pequeña colonia que no migre y que se mantenga todo el año adaptándose a nuevas condiciones, sobretodo alimenticias, y secundariamente climáticas.





Abubilla (Upupa epops)


La abubilla que nosotros vimos estaba comiendo semillas en un jardín. Esto, en estos meses, podría ser un complemento a su dieta.


Abubilla (Upupa epops)


Como conclusión, decir que no sabemos si es que han adelantado su migración o que hay alguna pequeña colonia que reside aquí todo el año.

Un saludo a todos!