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sábado, 2 de junio de 2012

Ratonero&Lechuza; 2 devoradores de micromamíferos

Si hay dos especies de rapaces bien conocidas por la gran mayoría de amantes de la naturaleza, son el ratonero y la lechuza. Estas 2 aves, ambas de apellido común, están asociadas a ambientes rurales, agrarios y a la cercanía de pueblos, debido fundamentalmente, a que en estos lugares se encuentran sus presas preferidas. Ratones, topillos y musarañas son parte de la alimentación de las protagonistas de esta entrada. Pero, aunque la base de nutrición sea la misma para ambas rapaces, la forma, los instintos o los sentidos que participan a la hora de cazar son casi completamente opuestos. Este aspecto, es el que queremos resaltar en esta ocasión aquí.
El ratonero es un eficaz cazador de roedores, que normalmente se encuentra posado en algún punto elevado cercano a los campos de cultivo donde los topillos suelen ser abundantes. Su vista prodigiosa (unas 10 veces más y mejor que la nuestra) se encarga de encontrar desde la altura a sus pequeñas presas escondidas entre las hierbas. Como todas las rapaces diurnas, la visión, es el sentido que tienen más desarrollado y en el que todas se basan para cazar. Hay algunas especies como el águila real o la culebrera en que está todavía más especializado.
La típica imagen que muchos de nosotros tenemos del busardo es posado en alguna señal de tráfico, poste o torre de alta tensión, ya que la mayoría de ejemplares que uno ve es cuando se desplaza en coche de un lado a otro. Pero nosotros buscábamos una foto diferente, con un posadero más natural, algo así como un árbol o una roca, que diese naturalidad y originalidad a la imagen. Todo esto sin utilizar ninguna clase de cebo ni hide complicaba un poco el asunto, pero al final conseguimos alguna instantánea de un ejemplar que utilizaba como percha una rama de un viejo roble muerto que sobresalía de entre el bosque.


Busardo ratonero (Buteo buteo) sobre un roble seco


Los ratoneros son mucho más numerosos en invierno, pudiéndose encontrar fácilmente en casi cualquier punto de nuestra geografía, ya que llegan del norte de Europa para pasar aquí los meses más fríos. No todos se quedan en la península Ibérica durante esta época, ya que algunos todavía se verán con fuerzas suficientes y cruzarán el estrecho de Gibraltar para adentrarse en África. El viaje de vuelta a tierras nórdicas lo realizan entre marzo y abril.
Este ejemplar apareció sobrevolando un robledal mientras disfrutábamos de los grandes mamíferos de la cordillera cantábrica. Se posó en el viejo roble en el que lo mostramos, tras otear un rato se lanzó a la cara oculta de una ladera. Volvió al poco, sin presa, y buscó un nuevo lugar con mejor visibilidad, al parecer había fallado su primer intento.


Busardo ratonero (Buteo buteo) en su posadero natural


Cuando cae la noche y el ratonero deja de matar, las rapaces nocturnas empiezan su actividad. A diferencia de las diurnas que prácticamente se basan en la vista y sus acrobáticas persecuciones, este majestuoso grupo de aves está dotado de una serie de características que les convierten en los auténticos matadores de la noche. Con un diseño en las plumas aterciopelado y especializado para no emitir ningún tipo de sonido mientras vuelan, una vista perfecta y un oído extraordinario, podríamos decir que son los auténticos fantasmas de la noche.
Pero hay una especie de este grupo alado de cazadores nocturnos, que es un poco diferente ya que tiene el sentido del oído más desarrollado que el resto. La lechuza común se basa fundamentalmente en los pequeños sonidos que emiten los micromamiferos escondidos entre la maleza. Con una configuración que recuerda a la de un cono, el pabellón auditivo se convierte en una especie de embudo preparado para captar las ondas sonoras. La forma de la cara en aspecto de disco ayuda también a que los sonidos se canalicen hacia el oído.
Se puede decir a modo de ejemplo que una lechuza es capaz de cazar con los ojos vendados, solo basándose en los ruidos que emiten sus presas al caminar y moverse.


Lechuza común (Tyto alba) en la oscuridad de la noche


Así, los pequeños roedores están vigilados día y noche por esta pareja de insaciables devoradores de micromamíferos. Si quieren sobrevivir, su misión de cada día es buscar el alimento de forma que durante las horas de luz deben cuidar no ser vistos y de noche hacer poco ruido.
Esperamos que os haya gustado esta breve historieta de dos cazadores de roedores iguales pero diferentes y prometemos volver algún día con mejores fotos de estas protagonistas con sus presas.
Un saludo a todos los que os pasáis por este cobijo de vez en cuando y gracias por vuestros comentarios.

5 comentarios:

  1. Muy buenas fotografías. Ya no solo por su calidad y belleza, sino por su dificultad.
    Enhorabuena muchachos.

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  2. I am so glad i found your site. Fantastic photos - thank you!!

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  3. dos de los mejores controladores de roedores, comunes si pero no fáciles de afotar, enhorabuena por estas excelentes capturas
    saluddddddddd

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  4. Mas cajas nido para lechuzas y menos pesticidas!! tal y como ejemplarmente habeis expuesto y que algun personaje dela administracion deberia leer.....
    La foto del fantasma nocturno....una de mis apetencias!
    Saludos camperos!

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  5. Bueno, pero las fotos están bastante bien. Y la entrada muy interesante. Enhorabuena.

    Saludos,

    Lourdes y Jesús

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