Bienvenidos a Cobijo camijanes, un blog que intenta mostrar la diversidad de fauna en su estado y hábitat natural

jueves, 29 de septiembre de 2011

La especialización de la culebrera

Siempre que tratamos de plasmar mediante imágenes a cualquier rapaz, ya sea diurna o nocturna, nos encontramos con una serie de obstáculos que nos dificultan la fotografía del ave en cuestión. Normalmente, estos problemas suelen ser la falta de luz y sobretodo las grandes distancias a las que se suele encontrar el animal. Si a ello le añadimos, que no utilizamos ningún tipo de cebo, "hide" o reclamo, las posibilidades de éxito en este ámbito de la fotografía se reducen considerablemente.
Pero ante tanta aparente dificultad, que solo valoramos los que disfrutamos de este "mundillo", lo primero que se nos ocurre es intentar fotografiar decentemente al águila culebrera. El lugar elegido, la comarca leonesa de Omaña, donde teníamos localizados un par de individuos que solían transitar las masas de roble que abundan por la zona.
Son muchos y muy interesantes los aspectos que podemos resaltar del águila culebrera. Al igual que el resto de rapaces, la vista está muy desarrollada, pero en el caso de esta especie esa especialización es aún mayor, ya que tiene que divisar a sus pequeñas presas (serpientes) generalmente entre maleza y desde grandes alturas.

Águila culebrera (Circaetus gallicus)


Para hacerse una idea general de la gran agudeza visual y a groso modo, se podría comparar lo que ve una culebrera con lo que percibimos nosotros si miramos a través de unos prismáticos. Es decir que su vista alcanza entre 8 y 10 aumentos respecto a nosotros. Este ejemplo solo es posible extrapolarlo al campo de la distancia, ya que la nitidez que percibimos con unos prismáticos siempre será menor que la del ave en cuestión.

Águila culebrera (Circaetus gallicus)


Otra de las especializaciones de la protagonista de esta entrada es su característico pico. La forma de este, está directamente relacionado con la fuente de alimento, por lo que las aves de presa tienen por norma general un pico ganchudo y fuerte para poder matar y desgajar su botín. Sin embargo, el ápice córneo que posee esta especie es más curvo y fino que el resto de las aves de rapiña, permitiéndole capturar y despedazar a las escurridizas serpientes con una mayor facilidad.

Pico característico en forma de garfio del águila culebrera (Circaetus gallicus)


Este año debido al verano tan raro que hemos vivido en el norte peninsular, con un julio muy fresco y un septiembre muy cálido, ha propiciado la demora en el retorno de las culebreras a sus cuarteles de invernada. Hace dos semanas que no se dejan ver por la zona, por lo que actualmente deberían estar realizando ese largo viaje que les lleve a tierras africanas, retornado posteriormente a la península entre marzo y abril.

Águila culebrera (Circaetus gallicus) en vuelo


Águila culebrera (Circaetus gallicus) en vuelo


Esta especie, siempre ha despertado en nosotros una enorme curiosidad, quizás sea tan especial por sus numerosas especializaciones que hacen del águila culebrera única entre las aves de rapiña.
Con esto nos despedimos esperando que hayáis disfrutado por lo menos la mitad de lo que lo hemos hecho nosotros.
Un saludo y gracias por visitarnos.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Crónica de un autillo

Fácilmente confundible con el mochuelo en la lejanía e incluso con murciélagos en vuelo, este minúsculo alado puede estar observándote dónde y cuándo menos te lo esperes. Los autillos, al igual que el resto de las aves rapaces nocturnas, no provocan ningún ruido sospechoso en vuelo gracias a sus plumas aterciopeladas y siempre desde las tinieblas te habrán descubierto antes de que ni siquiera tu te inmutes de su presencia. Dado que estos son los búhos más pequeños y poseen el mejor camuflaje, lograr observarlos, pensamos que conlleva un gran importancia, dificultad y misterio.


Autillo (Otus scops) sobre un roquedo de su zona de caza


Después de tantos años escuchando su monótono canto, al caer la noche fascinados por la magia que transmite, decidimos ponernos en serio con la búsqueda de algún ejemplar. Por lo que las largas noches de este verano han sido para nosotros especialmente largas, aunque hayan parecido tan cortas. Todas las noches que hemos podido, las hemos dedicado a observar, fotografiar y entender a estos pequeñajos. Tras mucho andar, un día logramos dar con una silueta pequeña y orejuda en la rama de un pino durante el ocaso, que al momento salió volando. Así, conseguimos animar el tema y empezar con las hipótesis de lugares de nidificación, de caza...
-Primero limitamos la zona en la que podría tener el nido a unos cuantos árboles (un pino, varios frutales y algún chopo. Todos ellos grandes y con agujeros de pícidos, o simplemente oquedades naturales). De este lugar procedía el canto del autillo tan característico, una especie de pitido pausado, a menudo doble. Se podía escuchar al final del ocaso, a la primera hora de noche y durante la última hora de la noche justo antes del amanecer. Es decir, emite su sonido antes de salir y al llegar.
-Después, entendiendo de donde salía cada noche, buscamos hasta dar con él en un posadero habitual al que acudía las noches de agradable temperatura, sin viento y tranquilas siempre a la 1:20 de la madrugada. Este, un árbol muerto en medio de descampados y arroyos con sotobosque. Una vez que tienes un lugar donde localizarlo, poder seguirlo y descubrirlo nuevamente cuando está cazando es fácil porque emite un curioso sonido (Una especie de chirrido que se podría escribir como "chowín" bastante similar al sonido que provoca una suela de goma mojada al andar) acompañado de un levantamiento y encogimiento del cuerpo como su primo el mochuelo.
-Por último, pudimos ver cómo tenía dos zonas de caza: una a campo abierto donde disfruta de micromamíferos; y otra, quizás la más curiosa, una urbanización donde aprovechaba las concentraciones de bichos en las farolas.


Autillo (Otus scops) en medio rural


En este último lugar pudimos hasta observar tres en el tejado de una casa. Aunque para cuando tiramos la foto ya sólo quedaba uno.


Autillo (Otus scops) sobre un tejado


Por estas fechas no hemos conseguido localizarlo, y es que, poco falta para que realice su viaje hacia África a pasar el invierno. La verdad, poder disfrutar hasta varias horas del encanto de la noche y de la actividad de "sus pequeños guardianes" es un lujo que se goza más con 20ºC veraniegos que con los bajo cero invernales.
Esperemos que os haya gustado esta entrada. Un saludo a todos nuestros visitantes y gracias por dejaros caer por el cobijo de vez en cuando.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Turberas: microrreservas herpetológicas

Hay una serie de ecosistemas, como pueden ser los bosques o las riberas, que por lo general llaman más la atención del naturalista a la hora de buscar especies faunísticas para fotografiar. Sin embargo, hay otros medios naturales que pasan más desapercibidos y que no por ello cobran menor importancia, como es el caso de las turberas.


Turbera


Muchas veces, estos lagos de origen glaciar cubiertos de materia orgánica parcialmente descompuesta, presentan una enorme biodiversidad herpetológica, sobretodo de anfibios, que difícilmente se alcanzan en otros ecosistemas. Por ello, decidimos dedicar unas cuantas jornadas de campo, para poder comprobar en primera persona el elevado número de urodelos y anuros que habitan en estos tipos de humedales ácidos.
Lo primero que hay que tener en cuenta en relación a las turberas de la península Ibérica es su pequeña superficie si se compara con cualquier otro ecosistema. De los lugares que hemos visitado, ninguno superaba las 10 hectáreas de superficie, por lo que uno se sorprende todavía más de la cantidad de especies que puede albergar un espacio tan reducido, actuando como auténticas microrreservas para este grupo de vertebrados.
Son pocos los lugares de nuestra geografía que nos brindan la oportunidad de poder observar las cuatro especies de tritones, que habitan en la mitad norte peninsular, en una misma laguna.


Macho de tritón alpino (Mesotriton alpestris)


Macho de tritón alpino (Mesotriton alpestris)


Tritón ibérico ( Lissotriton boscai)


Tritón ibérico (Lissotriton boscai) en posición defensiva


Tritón jaspeado (Triturus marmoratus)


Pareja de tritón palmeado (Lissotriton helveticus)


Las ranitas de San Antonio siempre se encuentran encaramadas en lo alto de plantas de porte medio. Gracias a su tonalidad, pasan completamente desapercibidas del mundo que les rodea.


Ranita de San Antonio (Hyla arborea)


Ranita de San Antonio (Hyla arborea)


Sapos parteros y ranas bermejas pueden verse en todas sus fases: renacuajos, en medio de la metamorfosis y ya con su apariencia adulta.


Sapo partero (Alytes obstetricans) acabando la metamorfosis


Sapo partero (Alytes obstetricans)


Rana bermeja (Rana temporaria)


Rana bermeja (Rana temporaria)


También se dejan ver de vez en cuando, sobretodo cuando el ambiente está muy húmedo, las dos especies de salamandras: salamandra común y salamandra rabilarga, esta última mucho más escasa y complicada de ver. Pero cuando es un día soleado, predominan las lagartijas de turbera.


Lagartija de turbera (Lacerta vivipara)


Durante la primavera, tiene lugar una explosión demográfica de algunas especies como la rana bermeja, el sapo común y el tritón jaspeado. La enorme cantidad de anfibios durante esas fechas es aprovechada por los turones, que se encargan de devorar todos los anfibios que encuentran fuera del agua. Estos mustélidos depredan siempre a los sapos de la misma forma, comenzando a engullirlos pos las patas traseras y evitando siempre la cabeza, debido a las secreciones tóxicas que segregan los sapos por las glándulas parótidas. Por ello, es muy frecuente durante el final de la primavera encontrarnos cadáveres de sapos que han sido comidos hasta la altura de la cabeza.
Como podéis comprobar, por muy pequeño que sea el ecosistema siempre está perfectamente regulado y controlado a través de la cadena trófica. También se dan importantes bajas en las poblaciones de sapo común debido a los amplexus múltiples( http://cobijocamijanes.blogspot.com/2010/06/selva-de-irati.html), apareciendo muchas hembras muertas por el ahogamiento de la gran cantidad de machos que montan a una única hembra a la vez, en las orillas de las lagunas.


Sapos comunes (Bufo bufo)  muertos por amplexus multitudinario


Para todos los que os interese el tema, como apunte final dejamos un listado  de los herpetos que hemos podido avistar durante nuestras jornadas de campeo.
-Tritón jaspedo
-Tritón palmeado
-Tritón alpino
-Tritón ibérico
-Salamandra
-Salamandra rabilarga
-Sapo partero
-Sapo común
-Ranita de San Antonio
-Lagartija de turbera
-Eslizón
Esperemos que os haya despertado curiosidad este entorno, bastante desconocido aún por muchos de nosotros.
Saludos a todos los visitantes y gracias por dedicarnos un rato de vez en cuando.