Cobijo Camijanes

Tu espacio de fauna en su estado y hábitat natural

sábado, 15 de mayo de 2010

Avutardas leonesas

Hace aproximadamente un mes, aprovechando la época de celo de las avutardas, decidimos acercarnos a las tierras de campos pertenecientes al sur-este de León. Son estos lugares de cultivos extensivos de cereal basados en una mezcla de trigo, barbechos, vegetación natural..., uno de los mejores hábitats para esta especie. Pero no por ello, tiene su futuro asegurado, ya que la degradación del hábitat y el uso abusivo de fertilizantes son algunos de los principales causantes de su mermada población. Su estatus de conservación según la UICN es vulnerable.
En la época previa al celo, son frecuentes las observaciones de grandes bandos formados por ejemplares de ambos sexos, donde pasarán un periodo de tiempo todos juntos y las actividades como alimentarse o desplazarse las harán en conjunto.


Avutardas (otis tarda)

Avutardas (otis tarda)


 Los machos se caracterizan por ser bastante más grande que las hembras y por sus largos bigotes.
Una vez que comienza el celo, empiezan a exhibirse realizando la característica "rueda" en la que buscarán impresionar a las féminas y poder así reproducirse con ellas.




Macho de avutarda (otis tarda)


Conseguido su objetivo, los grupos se disgregarán y será bastante frecuente el avistamiento de ejemplares solos o emparejados pero siempre del mismo sexo.


Par de hembras de avutardas (otis tarda)


Esperemos que os haya despertado curiosidad.
Gracias por vuestras visitas y comentarios.
Saludos
  

domingo, 2 de mayo de 2010

Primavera en los pinares pucelanos

La primavera ha llegado ya realmente a todos los rincones de nuestra geografía mostrándonos una explosión de colores en lo que a flora y fauna se refiere. Es en esta época del año, una de las pocas ocasiones en que se puede observar toda la meseta de color verde, ya que en cualquier otra época el paisaje castellano difiere bastante, adquiriendo una coloración parda debido al dominio de los cultivos de secano, dando una imágen bastante pobre y árida del paisaje.
Los pinares de la zona también sufren cambios, los suelos se llenan de herbáceas anuales formándose verdes praderas que se ven sombreadas por los característicos pinos piñoneros de la zona. Algunos pajarillos, que tienen por cobijo dichos árboles, muestran en estos días un colorido en su plumaje bastante marcado, ya que son tiempos de impresionar y de llamar la atención a los pretendientes, tarea nada compliacada para el abejaruco, quién con esa mezcla de colores hace las delicias a cualquiera.




Abejaruco (Merops apiaster)




Algo parecido pasa con el jilguero, pero no solo por sus colores, su característico canto, llena de energía los lugares por donde pasa.




Jilguero (Carduelis carduelis) 




Otras especies, como el colirrojo tizón, no tienen la suerte de poseer unos colores tan vistosos, ni un canto tan apreciado. Por eso la estrategia que siguen es marcar o resaltar más sus colores en esta periodo.




Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)




En lugares donde abunda el sotobosque y el matorral, nos encontramos con unos inquilinos bastante frecuentes de la zona, hablamos de los conejos. Donde pasan desapercibidos mientras tranquilamente deboran los brotes verdes, y solo podrán verse con detenimiento a pocos metros. Activos durante todo el día ya que todavia el calor no aprieta mucho. En los meses de calor será más frecuente verlos a primera y útima hora del día.




Conejo (Oryctolagus cuniculus)


Conejo (Oryctolagus cuniculus)




Conejo (Oryctolagus cuniculus)


Como nota negativa, recordar que son muchos los animales que mueren atropellados en las carreteras a causa de su gran actividad nocturna y la imprudencia de muchos conductores, lo cual, solo deja desgracias para los amantes de la naturaleza.




Zorro atropellado (Vulpes vulpes)

Un saludo.

miércoles, 21 de abril de 2010

La montaña palentina

En estos días primaverales en que los animales están especialmente activos, es uno de los mejores momentos para acudir a la montaña y disfrutar de la fauna. Una de las principales razones para gozar de la naturaleza  estos días es la incertidumbre de lo que te puedes encontrar por el campo y si acudes a la montaña palentina se intensifica aún más.
La primavera es época de lluvias y el deshielo se hace patente en las numerosas charcas estacionales que se forman en las praderas colindantes a los valles.En estas masas de agua que aprovechan algunos anfibios para realizar su puesta, nos encontramos la primera sorpresa del día; el sapillo pintojo ibérico. Raro de observar por estas zonas, esta especie se va haciendo hueco por zonas montañosas del norte peninsular, debido a que es más frecuente encontrarlo en lugares inferiores a 1000 metros sobre el nivel del mar.




Sapillos pintojos ibérico (Discoglossus galganoi)

Son fácilmente identificables respecto a otros sapos, ya que son los únicos sapos con la pupila ligeramente en forma de corazón o de gota invertida, además de su característico dibujo en el dorso.




Detalle de sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi)

Las huevas se encuentran adheridas al suelo o a las hojas del fondo de la charca.




Sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi) con huevas




Lo más satisfactorio para nosotros cuando salimos al campo, es poder contemplar la fauna sin que se percaten de nuestra presencia, es decir, realizar las observaciones a una distancia lo suficientemente grande para conseguir no interferir en la vida de los animales, poder observar sus comportamientos y costumbres naturales que desarrollan  en su medio natural. Esto conlleva a que la gran mayoría de las fotografías que hacemos,sobretodo de mamíferos y aves, no salgan con muy buena calidad debido a que suelen estar tomadas a grandes distancias.


Retomando el tema, hablamos ahora de los ciervos, los cuales aprovechan esta época del año para complementar su dieta con los primeros brotes que aparecen en las verdes praderas primaverales, sin embargo no renuncian a seguir alimentándose en los brezales o en los piornales, lugares que aprovechan para esconderse y echarse durante las horas en las que se encuentra más alto el sol.




Ciervo joven (Cervus elaphus)




Ciervo joven (Cervus elaphus)




Turno ahora para el jabalí, que aunque se encuentra distribuido por toda la península no suele ser fácil toparse con ellos, aparte de que son bastante esquivos, su ciclo de vida es prácticamente nocturno(siendo sus máximos al amanecer y al anochecer) y la presión que ejercen los cazadores sobre ellos, hacen el resto.
Lo que es mas inusual todavía, es tener la oportunidad de poder observarlos mientras duermen o descansan esperando a que transcurra el día para comenzar su jornada al atardecer.
Había que aprovechar esta ocasión, y ahí estuvimos contemplándolos desde lo alto de un ladera durante aproximadamente dos horas.




Jabalíes (Sus scrofa)

Para finalizar dejamos un par de fotografías de dos especies características de la montaña palentina. El acentor común con su andar silencioso entre los arbustos de la mitad norte de la península, aunque en invierno puede aprovechar y ocupar el resto del territorio peninsular.




Acentor común (Prunella modularis)




El águila culebrera llega en marzo a estas montañas para alimentarse principalmente de serpientes, aunque también lo hace de lagartos, lagartijas...




Águila culebrera (Circaetus gallicus)




Os dejamos un paisaje típico de este gran entorno natural.




Montaña palentina




Esperamos que os haya gustado.
Gracias y saludos a todos los que visitáis el blog.

jueves, 8 de abril de 2010

Lagos de Covadonga

Hacía ya tiempo que teníamos ganas de visitar Asturias. Decidimos ir a los lagos de Covadonga y así matar el gusanillo fotografíando a parte de la fauna del lugar y mostrar así un poco la zona.
Mientras subíamos el puerto hacia los lagos, no veíamos más que carteles intentando pararnos, diciendo que no se puede subir por libre. Así que dudábamos ya si podríamos subir, pero, como siempre, seguimos adelante, subiendo. Cuando llegamos al lugar, aliviados de estar allí, echamos un vistazo al magnífico paisaje que se nos presenta. Actualmente hay bastante gente, razón por la que pueden cortar el puerto y tener que subir en autobuses a la gente. Incluso puede ser razón también de que haya disminuido la fauna del lugar.




Lago Ercina





Nuestra intención era observar la herpetofauna del lago, pero no era un día que favoreciese a ello. Mientras tanto las fochas se zambullían constantemente en busca de alimento, por lo que decidimos tirar las primeras fotos a una de ellas que se encontraba cerca de la orilla tranquilamente.




Focha común (Fulica atra)





Al lado, el vuelo de una pequeña ave nos llama la atención, con lo que la focha pierde todo su protagonismo y nos centramos en el pequeño pájaro. Acercándonos poco a poco nos damos cuenta de que tenemos ante nosotros una bisbita ribereña alpina, así que nos entretuvimos un poco con ella.






Bisbita ribereña alpina (Anthus spinoletta)




Bisbita ribereña alpina (Anthus spinoletta)




Tras la sesión de fotos de la coqueta bisbita que observaba con asombro su reflejo en el lago azul, nos damos cuenta de que el tiempo pasa y no habíamos cumplido con nuestro objetivo. Con lo que nos dirijimos con prisa hacia las altas rocas, con la impaciencia de ver qué nos mostrarían.
Una vez terminada la escalada, avistamos las primeras lagartijas roqueras, las más abundantes al parecer, y comprobamos la variedad de dibujo y colores que tiene la especie.






Lagartija roquera hembra (Podarcis muralis)


Lagartija roquera macho (Podarcis muralis)


Lagartija roquera macho (Podarcis muralis)




Nos llama la atención una de ellas, algo le faltaba. Rápidamente comprobamos que esta lagartija ha tenido que usar su mecanismo de defensa y desprenderse de su cola para entretener mientras huye de su depredador.




Regeneración de cola de Lagartija roquera macho (Podarcis muralis)


Entre tanto los gritos de las chovas nos hacen dejar de mirar el suelo y alzar la cabeza al cielo. Vemos grandes bandadas de ellas, pero no conseguimos ver de que especie se trataba.




Bandada de chovas




No queda otra que acercarse, así que, a seguir escalando. Ya en lo alto de la montaña una de ellas se nos posa cerca, no podíamos perder la oportunidad de ver cual era, así que fijamos la vista en el pico, anaranjado. Chova piquirroja, no hay dudas ya. Poco tarda en echar a volar y emitir sus gritos mientras nos sobrevolaba constantemente. Estaba claro que nos quería echar de su territorio, así que no discutimos y bajamos a echar un último vistazo al agua antes de marchar.




Chova piquirroja (Phyrrhocorax phyrrhocorax)


Probamos mirando en las charcas cercanas, pero solo había renacuajos, muchos renacuajos.




Renacuajos




Bajando el puerto ya, vemos un ratonero en un árbol, que poco tarda en irse.




Busardo ratonero (Buteo buteo)


Busardo ratonero (Buteo buteo)


Queda una buena tarde por lo que nos vamos a una playa cántabra a pasar el rato. Poco después de llegar observamos una especie de ave arrastrada por la marea. Nos acercamos a curiosear y vemos que parece que un frailecillo ha llegado a nuestras costas.






Frailecillo (Fratercula artica) en la costa cantábrica


Frailecillo (Fratercula artica) en la costa cantábrica




Al ver los colores del pico (carece de surcos amarillos) y que presenta el plumaje gris de la cara vemos que se trata del plumaje invernal.






Detalle de frailecillo (Fratercula artica) en la costa cántabrica


Y así concluye uno de esos días dignos de ser recordados, un saludo a todos los visitantes del blog!

lunes, 29 de marzo de 2010

Infierno cántabro

El pasado fin de semana, coincidiendo con el día del padre, unos descerebrados (ya que esta gente no tiene otro nombre), prendieron diversos fuegos a las repoblaciones de eucaliptos que se sitúan  en los montes colindantes al valle del río Nansa.
El eucalipto es una especie pirófita (se ve beneficiada con el fuego), y una vez que empieza a arder es complicado acabar con el incendio, debido a que las llamas alcanzan grandes alturas y se extienden rápidamente. Además, las condiciones metereológicas no ayudaron mucho ese día, ya que el viento soplaba con bastante fuerza y hacía unos cuantos días que no llovía, por lo que los montes se encontraban bastante secos.
Después de veinticuatro horas, la lluvia apareció y consiguió eliminar todos los focos activos.




Eucaliptal de Cantabria en llamas




Eucaliptal de Cantabria en llamas




Una vez cesadas las lluvias, los suelos rebosan de agua y la noche empieza a caer, presentándose una buena oportunidad para la observación de anfibios. Estos aprovechan los pequeños charcos que se forman en  los caminos para mantener su piel húmeda y si tienen la oportunidad de alimentarse mucho mejor.
El sapo común nos lo podemos encontrar con diferentes tonalidades de dibujos y color. En las siguientes fotografías se  muestran los detalles mencionados.




Sapo común (Bufo bufo)




Sapo común (Bufo Bufo)

Inconfundible entre los sapos de la península por su ojo generalmente cobrizo y su pupila ovalada horizontalmente. Sin olvidarnos del gran tamaño que puede llegar a alcanzar.


Detalle de sapo común (Bufo bufo)


El tritón palmeado es un habitante frecuente de los bebederos del ganado (pudiendo ser bañeras, fuentes,...). Normalmente se esconden bajo las hojas de los abrevaderos siendo difícil verlos, pero después del agua caída, el ambiente está lo suficientemente húmedo como para que se dejen ver por los prados aledaños a sus hogares acuáticos.





Tritón palmeado (Triturus helveticus)

Diferenciado del resto de los tritones ibéricos por sus líneas negras que atraviesan el ojo a ambos lados de la cabeza.


Detalle de tritón palmeado (Triturus helveticus)


Conviviendo con los tritones nos encontramos con varias sanguijuelas, la que mostramos a continuación tiene un tamaño considerable, aproximadamente 12 cm. Es una situación bastante común el que aparezcan estas dos especies juntas, ya que son aguas estancadas, pobres en oxígeno y ricas en materia vegetal.




Sanguijuela (Hirudo medicinalis)




Por último mostraros un par de fotografías una vez llegada la calma. La primera nos muestra el incio de la primavera, la llegada de nuevas especies como el alimoche. La segunda es una especie habitual durante todo el año, pero últimamente hay gente que se dedica a matarlas con el mismo criterio que utilizan para matar a los cormoranes.Ya sabemos todos que lo que prima por encima de todo es la caza y la pesca, por la cantidad de dinero que genera, en vez de una gestión medioambiental adecuada.




Alimoche (Neophron percnopterus)




Garza real (Ardea cinerea)




Esperamos que os haya gustado la entrada.
Saludos y gracias por vistitar el blog.

jueves, 18 de marzo de 2010

Territorio invadido

Durante un tiempo hemos estado observando las ramas de un gigantesco chopo muerto, principalmente habitado por toda clase de córvidos y estorninos.
Los primeros en invadir cada mañana esta zona son los estorninos y seguidamente las urracas. Normalmente suelen abandonarlo durante las últimas horas de la mañana y las primeras de la tarde. Es entonces cuando rapaces como el cernícalo o el ratonero aprovechan para utilizar estas altas ramas para otear, ya que controlan unos descampados muy extensos.
Cuando va pasando la tarde vuelven los colonos a su territorio, y si encuentran cualquier intruso, no dudarán en echarlo.


Así es el ejemplo de un cernícalo que llevaba viniendo varios días cuando el árbol estaba vacío:
Un dia que estaba tranquilamente en las ramas más altas, dejandonos una agradable sesión de fotos, fue atacado por la retguardia.




Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)


Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)


 Al parecer ese día o se le alargó su estancia o el regreso de sus habitantes fue antes de lo esperado. Por lo que el cernícalo vió la primera corneja llegar.




Corneja negra (Corvus corone)


No pretendió irse sin más, asique adoptó una postura desafiante a la corneja que venía de frente volando hacia él.




Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)




Una rápida estrategia del córvido consigue despistar a la rapaz y "la sombra negra" aparecerá por la retaguardia, dejando al cernícalo totalmente indefenso. Acto seguido habrá una persecucción apoyado por alguna corneja más, tres en total, y el cernícalo tardará en poder atreverse a volver.




Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) y corneja negra (Corvus corone)


Lo mismo pasará con dos gorriones chillones que iban dando brincos de árbol en árbol hasta llegar a este.




Par de gorriones chillones (Petronia petronia)




Poco después, serán echados uno a uno por un grupo de estorninos de forma parecida. Los estorninos se posan al lado de ellos bruscamente, de tal forma, que huyen sin rechistar.




Estornino negro (Sturnus unicolor) y gorrión chillón (Petronia petronia)




El ratonero harto de los vuelos cercanos, botes y molestias de las urracas, abandonará sin más el árbol como el resto de los "intrusos".




Busardo ratonero (Buteo buteo)

En cuanto esté preparado mostraremos en unos videos como este termina por irse por causa de las urracas y un picapinos que descansaba tranqilamente su "pico-taladro" retocándose las plumas, también sufrió varios sustos antes de marcharse como el resto.
Gracias por la visita, un saludo!