Bienvenidos a Cobijo camijanes, un blog que intenta mostrar la diversidad de fauna en su estado y hábitat natural

martes, 4 de marzo de 2014

Búho real: el gran deseado.

A lo largo de los años, la observación de diferentes especies que nosotros consideramos especiales, nos van regalando momentos maravillosos que quedan perfectamente grabados en lo más profundo de nuestra memoria. A parte de la mera observación, poder ser testigos de hechos poco frecuentes en la etología del animal, es un auténtico regalo que ofrece la naturaleza.

Cada uno de los que disfrutamos con la observación de la naturaleza tiene una cierta apetencia a determinadas especies que por un motivo u otro las hacen especiales. Nuestra debilidad, a parte de los mamíferos, son las rapaces nocturnas y concretamente el búho real. Los búhos y lechuzas poseen unas características tan especiales, ya sean morfológicas o etológicas que marcan la diferencia con cualquier otro grupo de animales. Desde una vista prodigiosa adaptada a la oscuridad, hasta una sensibilidad auditiva extraordinaria, pasando por un diseño silencioso en sus plumas. Su perfecta adaptación a la vida nocturna, los hace pasar desapercibidos para muchos y muy querido para unos pocos.


Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl


Nuestra historia con el rey de las nocturnas comienza hace bastantes años, cuando  ese "uú-hu",que tanto interés despertó en nosotros, retumbaba en las oquedades de una antigua cantera de caliza. Al ser un ave con una distribución ligada a ambientes mediterráneos, nunca hemos podido dedicarle el tiempo que nos hubiese gustado, ya que donde vivimos es prácticamente inexistente. Es por ello, que cuando tenemos la oportunidad de viajar al centro y sur peninsular, aprovechamos para dedicarle ese tiempo que se merece. Este año, nos surgió la oportunidad de poder pasar un cierto periodo de tiempo entre los bosques mediterráneos mejores conservados de la península. Una oportunidad única que no podíamos desaprovechar.


Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl, escondido pero observador sobre el gran madroño.


Si la observación de esta rapaz es complicado de por si, el poder fotografiarla en su ambiente tiene su cosa. El hecho se demuestra en que no son muy abundantes las imágenes de esta especie en su entorno natural, ya que muchas fotos que circulan por internet son en condiciones controladas de individuos que utilizan para cetrería. El resto de imágenes, que son una minoría, se realizan desde hides o con alta velocidad y tienen una calidad descomunal. Nosotros no teníamos, ni tiempo para colocar un escondite, ni material suficiente para hacer sesiones con barreras de infrarrojos, por lo que tuvimos que usar nuestras propias armas. Como ya explicamos en otras ocasiones, la posibilidad que ofrece el digiscoping a la hora de fotografiar especies sensibles es sensacional, debido fundamentalmente a que cubre con creces las grandes distancias a las que cualquier teleobjetivo se queda pequeño. Esta claro que la calidad no es brillante, pero el poder disfrutar del búho en sus quehaceres diurnos sin la más mínima molestia es para sentirse más que satisfecho.


Búho real / Bubo bubo / Eagle-owl , con su mirada penetrante


No se puede dejar de sentir admiración por una especie que sólo es visible diez minutos al día. La jornada empieza cuando el sol se ha acostado y la penumbra empieza a ganarle la batalla a la luz. Entonces el búho real abandona su escondite diurno para desperezarse mientras otea desde algún alto rocoso. Sus ojos naranjas escudriñan el terreno, y pasados cinco minutos, se pierde en un vuelo rápido y silencioso, y comienza la caza. La principal presa de este gran búho es el conejo; pero son muchos los habitantes del bosque mediterráneo que temen sus garras (hemos llegado a saber de restos de águila real o halcón peregrino en un nido de un búho real en la provincia burgalesa). Oído, vista, destreza y fuerza ponen a prueba a todos aquellos seres que vagan bajo el manto negro de la noche. Para cuando el horizonte clarea, el matarife vuelve a su zona de descanso. Antes de volver a su santuario, vigila de nuevo desde las altas rocas y se pavonea durante escasos cinco minutos. Una vez que todo está controlado con un rápido vuelo vuelve a su rama donde pasar inadvertido durante sus siestas y tareas de acicalamiento con las que mantener sus armas a punto.



Para más calidad, ver el vídeo en HD a 1080 megapíxeles a mayor tamaño. Para ello pinchar en el símbolo de youtube, ya que por defecto se muestra con la peor calidad


En esta entrada hemos querido destacar su carácter más natural. Con el vídeo expuesto, esperamos que podáis sentir la magia de este superdepredador nato de la noche que durante el día trata de pasar tranquilamente desapercibido.
Saludos a todos y gracias por leernos, esperamos que las visitas sean agradables o al menos tengan un ápice de interés.